¿Cada cuánto debo ir al dentista?

¿Cada cuánto debo ir al dentista?

Es muy común que se tome la visita a la consulta del dentista como si fuera otro tipo de consulta médica, a la que se acude cuando algo va mal. Pero no hay que esperar a que se produzca un dolor para visitar a tu odontólogo. 

Además es frecuente retrasar aún más esta visita ante el temor de que el tratamiento sea un suplicio. Pero este miedo produce un círculo vicioso ya que los pacientes que acuden regularmente al dentista atajan sus molestias antes de que tengan una fuerte gravedad y pueden solucionarlo con tratamientos más sencillos y soportables. 

Por otro lado, aquellos que posponen la cita, cuando van a consulta lo hacen con un padecimiento más severo y necesitan un tratamiento más difícil, doloroso, y generalmente también más caro. 

Visita a tu dentista regularmente

Por norma general, se recomienda ir al dentista dos veces al año: una para realizar una limpieza dental y la otra para una revisión. 

Pero los profesionales son conscientes de que es muy optimista pensar que la generalidad de la población esté tan pendiente de la salud de su boca si no le produce ninguna molestia. Por eso, la mayoría suele recomendar por lo menos una visita anual, y que se revise al paciente durante la ejecución de la limpieza. 

No obstante, esta periodicidad es la adecuada para pacientes sanos, con un estilo de vida saludable. Esto es: no fumadores, que no comen muchos dulces, que mantienen rigurosamente su higiene dental, que no beban alcohol y que no tengan implantes ni problemas gingivales. 

Una clínica dental en Oviedo

Revisiones en cada periodo de la vida

En cuanto al bebé le asoman los primeros dientes, es necesario comenzar con las rutinas de cepillado. Y no será hasta que le hayan salido las muelas de leche (más o menos entre el año y medio o dos años) que habrá que visitar la clínica para una primera revisión. 

Después, durante la etapa de primera dentición es recomendable que sea controlado cada seis meses porque los dientes de leche tienen mucho riesgo de padecer caries. Este momento es el ideal también para asentar unas buenas bases de higiene bucodental: enseñar a los niños la importancia de cepillarse tres veces al día, de ir regularmente al dentista y de prevenir posibles enfermedades. 

Hacia los 6 o 7 años empieza a cambiarse la dentadura por la definitiva. Los dientes permanentes son más vulnerables a las caries en el momento de salir, por lo que se debe seguir manteniendo la periodicidad en las citas con el dentista. 

Los padres deben controlar también que se mantengan las rutinas de cepillado e higiene, si los dientes están saliendo en orden, y si ocurre algo que consideren que se sale de la normalidad, acudir al especialista. 

Durante la adolescencia se pueden comenzar los hábitos de visita al dentista de una persona adulta y que se explicaban en el punto anterior: como mínimo una vez al año, aunque lo ideal es cada seis meses. 

Por último se aconseja también que las mujeres embarazadas se hagan una revisión durante la primera mitad del embarazo, y que sigan llevando controles en consulta durante la lactancia porque los cambios hormonales afectan mucho al estado bucodental. 

¿Cuándo debo ir al dentista más allá de las revisiones?

Más allá de las indicaciones sobre visitas periódicas que te aportamos en este artículo, es necesario que vayas al dentista cuando tengas alguno de estos síntomas: 

  • Sangrado de encías
  • Sensibilidad dental
  • Dolor en alguna pieza dental 
  • Dolor de mandíbula, cabeza o cervicales
  • Mal sabor de boca o halitosis

Si llevas un control periódico del estado de tu salud dental es muy probable que tu dentista descubra cualquier problema antes de que haya producido ningún síntoma, y así podáis detener su evolución de una manera más sencilla, barata y sin torturas.

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